El día que me recuerdes, ya habré muerto.
Mitad verdad, mitad mentira, mitad desierto.
Las olas, los quejidos, el lamento
del alma, del dolor, del esqueleto.
La piedra rojo sangre, su elixir
que derramado la roca enternece.
La memoria de los muertos se parece
a las ganas imposibles de insistir.
El día que leas estos versos, ya habré muerto.
Mitad estupidez y desconcierto.
Susurro a tiempo parcial sueños al viento,
de desamor, de vida y de tormento.
Cosas que escribí ayer, cosas que escribo hoy, cosas que podría escribir mañana. Cosas que la gente de un pequeño pueblo en las faldas de una montaña no quiere oír y que la gente de la ciudad no tiene tiempo para escuchar. Pequeños gritos, aullidos de dolor y de locura, de lo que me pasa por dentro, que no lo entiendo ni yo. Y todo aquí, para vosotros, como si me hubiera abierto el pecho y pudierais registrarmelo de arriba a abajo.
lunes, 18 de junio de 2012
Coco Chanel.
En mi vientre esas ganas de amar,
esa risa incontrolada y febril,
el recuerdo de un otoño en cualquier otro abril,
el desesperado intento de poseer tu mirar.
En mi pecho esa sombra de felicidad,
la lujuria en mis manchas de carmín,
el empeño de mimarte hasta morir,
la locura y la osadía de esperar.
esa risa incontrolada y febril,
el recuerdo de un otoño en cualquier otro abril,
el desesperado intento de poseer tu mirar.
En mi pecho esa sombra de felicidad,
la lujuria en mis manchas de carmín,
el empeño de mimarte hasta morir,
la locura y la osadía de esperar.
lunes, 11 de junio de 2012
Una herida y un remiendo.
Hoy, ha besado a otra.
Sí, la ha besado.
Cuenta que han sido cuatro besos tontos. Que ya no quiere más.
Pero la ha besado.
Sí, hoy a besado a otra.
Pero podría habérmelo ocultado y haber seguido liándose con ella cuanto quisiera, o acostarse con ella cuando quisiera.
Y no lo ha hecho.
Sí, no voy a mentir, que tu amor se bese con otra duele, aunque tenga todo el derecho del mundo y tú supieras que lo iba a hacer.
Pero ha sido sincero. Ha dicho que me quiere y que a quien quiere es a mí.
Y, llamadme idiota, yo le creo. Le quiero creer.
Ha sido un acto muy valiente contármelo, y acompañarlo de mil ''te quiero'' y ''con quien quiero estar es contigo''
Acto seguido, ha llorado. Sí, no me lo esperaba. Al principio creí que se reía, pero no. Lloraba.
Por mí.
Eso ha hecho que se me pare el corazón.
Un hombre. Llorando por mí.
¿Cuándo he visto yo eso?
Y yo también he llorado, no cabía duda alguna, ¿no? Se sabía.
Ha llorado por mí y porque no quiere que lo que ha hecho nos afecte. Y porque me quiere y me echa de menos y sufre por verme.
Exactamente lo que yo siento por él.
Me he sentido muy, muy correspondida.
Así que, ¿cómo no queréis que esté enamorada de él? De él, que no solo me hace feliz, sino de quien soy motivo de felicidad. Del primero que llora por mí.
Llamadme loca, pero esto va hacia adelante. Le quiero, y él a mí. Y haré lo que sea por conservarle, por hacerle feliz; incluso cuando ya no pueda retenerle más junto a mí y tenga que volar hacia otros brazos; incluso entonces, estaré luchando por su felicidad.
Dejar por escrito que no voy a abandonar. (Vis a vis de Leiva)
Dejar por escrito que no voy a abandonar. (Vis a vis de Leiva)
lunes, 4 de junio de 2012
Queremos lo que envenena.
Sigue sin ser mi novio. Pero estoy enamorada.
Ala, ya lo he dicho. Estoy harta de susurrárselo sólo a él.
Estoy calada hasta los huesos por él.
He dicho.-
Ala, ya lo he dicho. Estoy harta de susurrárselo sólo a él.
Estoy calada hasta los huesos por él.
He dicho.-
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