jueves, 30 de agosto de 2012

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lunes, 23 de julio de 2012

Juan Pablo Arnedo Lombardo.

Son casi las 3 de la mañana y no puedo dormir.
Será porque llevo todo el día durmiendo y porque no paro de pensar en ti.
Llámame idiota, pero me paso el día intentando recordar cada detalle, repasarlos todos, para aprendérmelos de memoria y que ninguno se me olvide. Para tener algo a lo que aferrarme mientras no estás aquí.
Te extraño muchísimo. No sabes cuanto, ni las ganas que siento de llorar todo el rato (yuju, ahora estoy llorando).
Sé que nunca he querido a nadie tanto como te quiero a ti y que nadie me ha querido tanto como me quieres tu.
Eres asquerosamente perfecto, Juan Pablo. Que sí, que todo esto ya lo sabes. Así que, ¿por qué te lo escribo? Pues no lo sé. Supongo que no me canso de repetírtelo y que quiero que lo tengas claro.
Estoy enamorada de ti mi amor, y voy a hacer lo que sea por verte, lo que sea, ¿me entiendes? Cuando digo lo que sea es lo que sea.
Tengo la maldita sensación de que nos vamos a ver muy pronto, ya lo verás. Nos quedan tantas cosas por hacer juntos... Y las vamos a hacer. Te lo juro. Te juro que vamos a volver a sentir esa felicidad enorme y hasta dolorosa que me provoca estar junto a ti. Te juro que vamos a volver a comernos a besos; esos besos que me ponen el mundo patas arriba y que no me dejan dormir en noches como esta. Te juro que vamos a volver a darnos esos abrazos que parece que nos estemos derritiendo en los brazos del otro. Sí, Juanpy, me vas a hacer feliz de nuevo. Y yo voy a intentar hacertelo a ti. Vamos a volver a pelearnos de broma, vamos a volver a hacernos la cobra de juguesca, vamos a volver a ir cogidos por la calle, y que se mueran todos de envidia. Que se mueran. Porque yo te amo y eso es más brillante, más hermoso, más divino que todo lo que pueda verse o tocarse. Porque esto que nos está pasando es muy especial, no es apto para todas las personas ni para todos los corazones. Habrá personas que no lo entiendan, personas que se extrañen en incluso personas que lo critiquen. Pero, ¿sabes una cosa?, mientras tú sigas queriendome, no me va a hacer falta nada más. Sabes que puedes confiar en mi para lo que sea, maldita sea, ¡para todo, Juanpy! Para el problema más gordo y para la estupidez más pequeña. Para contarme el chiste más malo o la peor noticia de la historia. Yo siempre, siempre; y repito, porque esta palabra es muy grande y hay que hacerlo ver; pero que siempre voy a intentar hacerte feliz. Aquí o en Pekín, conmigo o con otra, quieras o no. Se podría decir que soy como tu Pepito Grillo, esa vocecita en tu cabeza que te va a apoyar siempre en todo lo que decidas. Te amo, Juanpy. Confío en ti más que en mí misma. Deseo más para ti que para mí misma y eso, Juanpy, eso es estar enamorada. Y yo lo estoy de ti. 

jueves, 12 de julio de 2012

Cuenta atrás.-

http://www.tuenti.com/#m=Photo&func=view_photo&collection_key=1-61438542-507243992-62284110-1253112175

Y con esa imagen termina lo que podria llamar el verano de mi vida.

Es la imagen del primer dia de curso de 3º de E.S.O.

A partir de ahí, mi vida cogió carrerilla y pasó en el tiempo de un pestañeo.

Siento que estos años a penas han durado un segundo.

Siento que quizá nunca vuelva a sentirme tan joven y feliz como aquel verano.

lunes, 18 de junio de 2012

Si Julio no le pone nombre a su gata, yo no le pongo nombre a mis poemas.

El día que me recuerdes, ya habré muerto.
Mitad verdad, mitad mentira, mitad desierto.

Las olas, los quejidos, el lamento
del alma, del dolor, del esqueleto.

La piedra rojo sangre, su elixir
que derramado la roca enternece.

La memoria de los muertos se parece
a las ganas imposibles de insistir.

El día que leas estos versos, ya habré muerto.
Mitad estupidez y desconcierto.

Susurro a tiempo parcial sueños al viento,
de desamor, de vida y de tormento.


Coco Chanel.

En mi vientre esas ganas de amar,
esa risa incontrolada y febril,
el recuerdo de un otoño en cualquier otro abril,
el desesperado intento de poseer tu mirar.

En mi pecho esa sombra de felicidad,
la lujuria en mis manchas de carmín,
el empeño de mimarte hasta morir,
la locura y la osadía de esperar.

lunes, 11 de junio de 2012

Una herida y un remiendo.

Hoy, ha besado a otra.
Sí, la ha besado.
Cuenta que han sido cuatro besos tontos. Que ya no quiere más.
Pero la ha besado.
Sí, hoy a besado a otra. 
Pero podría habérmelo ocultado y haber seguido liándose con ella cuanto quisiera, o acostarse con ella cuando quisiera.
Y no lo ha hecho.
Sí, no voy a mentir, que tu amor se bese con otra duele, aunque tenga todo el derecho del mundo y tú supieras que lo iba a hacer.
Pero ha sido sincero. Ha dicho que me quiere y que a quien quiere es a mí.
Y, llamadme idiota, yo le creo. Le quiero creer.
Ha sido un acto muy valiente contármelo, y acompañarlo de mil ''te quiero'' y ''con quien quiero estar es contigo'' 
Acto seguido, ha llorado. Sí, no me lo esperaba. Al principio creí que se reía, pero no. Lloraba.
Por mí.
Eso ha hecho que se me pare el corazón.
Un hombre. Llorando por mí.
¿Cuándo he visto yo eso?
Y yo también he llorado, no cabía duda alguna, ¿no? Se sabía.
Ha llorado por mí y porque no quiere que lo que ha hecho nos afecte. Y porque me quiere y me echa de menos y sufre por verme.
Exactamente lo que yo siento por él.
Me he sentido muy, muy correspondida.
Así que, ¿cómo no queréis que esté enamorada de él? De él, que no solo me hace feliz, sino de quien soy motivo de felicidad. Del primero que llora por mí.
Llamadme loca, pero esto va hacia adelante. Le quiero, y él a mí. Y haré lo que sea por conservarle, por hacerle feliz; incluso cuando ya no pueda retenerle más junto a mí y tenga que volar hacia otros brazos; incluso entonces, estaré luchando por su felicidad.


Dejar por escrito que no voy a abandonar. (Vis a vis de Leiva)

lunes, 4 de junio de 2012

Queremos lo que envenena.

Sigue sin ser mi novio. Pero estoy enamorada.

Ala, ya lo he dicho. Estoy harta de susurrárselo sólo a él.

Estoy calada hasta los huesos por él.

He dicho.-

miércoles, 30 de mayo de 2012

Quiero hundir la cara en tu clavícula aunque te corte la yugular con la nariz.

Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Tomarme de la cintura con los brazos. Frente contra frente en duelo al más cabezota. Un beso detrás de la oreja, una mano sobre otra mano. Esa palmadita en el culo, ese empujón en el pecho.
Quiero cogerte de la mano hasta que te gangrene los dedos.
Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Corregir las patadas que el des al diccionario de inglés intentado decirme cosas bonitas. Pelearme contigo cuando rompes el romanticismo. Seguir deseando ese beso que me calle cuando soy una repelente.
Quiero abrazarte hasta clavarme tus costillas.
Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Cuando ya no quieres nada más, solo eso, solo a él. Solo a ti.
Cuando ardes por dentro, la rabia, el dolor y la impaciencia se confunden con la dulzura, la felicidad y la determinación.
Es algo que te carcome por dentro. Te conviertes en eso mismo. Ya ni siquiera es por él, es por ti.
Ya ni siquiera piensas en guardarle felicidad; simplemente, ¿por qué querrías estar con otro?
¿Para qué? ¿De qué me sirven otros labios, otros brazos, otro hombro?
De nada, porque eso es todo sin ti.
Porque eso es el amor y quizá tú no lo sabes.
Quizá tú no lo sientes, quizá tú no lo entiendes.
Yo te enseñaré qué es; y lo haré hundiendo la cara en tu clavícula, aunque te corte la yugular con la nariz.-



domingo, 20 de mayo de 2012

Rizos rubios, ojos azules.

Hoy le toca a Rut, a Rut. Sí, esa misma Rut de la que todos oís hablar sin conocerla.

¿Qué podría decir de ella?
Desde que la conozco, todo es diferente. En agosto hará dos años que nos conocemos y lo nuestro solo tiene un nombre: Flechazo.

Instantáneo, rápido como un destello. Una sonrisa, otra sonrisa. Unas locas cantando juntas en habitaciones diferentes. Unos perros con un nombre muy extraño y a partir de ahí, ¿qué puedo decir? La única que me ha hecho dudar sobre mi orientación sexual.

Hay veces que algo pasa. Un chasquido. Cuatro palabras y lo oyes, ahí esta, ''clac''. Y se activa.
La quieres con locura. Coincidencias... Más coincidencias... Más palabras.
De repente sabe tu vida al completo, y tú la suya.
La quieres con locura.

Pasa el tiempo y la distancia no os destruye. Ha sucedido. Ha nacido una amistad sincera, una conexión más allá del tiempo compartido y del espacio que os separa.

La quieres con locura.

Haces lo que sea, lo que sea para verla. Un año después, y nada es diferente si no es para mejor.

Los días a su lado se te antojan años y a su vez, segundos.

La quieres con locura.

Brindo por nosotras, Rut. Por nuestra conexión. Por nuestras locuras. Por lo que te quiero. Brindo porque dure muchos, muchos años.



miércoles, 16 de mayo de 2012

Asdklfjghfgkñelkghv4.

Que dice Juanpy que tiene tantas ganas de verme, que me paga el viaje a Santander.

Le Quiero. <3






Jodeos, me quiere.-

viernes, 11 de mayo de 2012

STD.

Yo, tengo un novio.
Tengo un novio, y no lo tengo.
Es un novio muy especial, porque justo ahora, en el momento en que tú, lector, y yo nos encontramos, no es mi novio; ni estamos enamorados, ni nos debemos fidelidad. Porque en esta realidad, no somos novios.

Es mi novio en una realidad alternativa. En la realidad alternativa estamos juntos; pero juntos, de juntos. De una pareja de verdad. Pero eso es en la realidad alternativa.

Mientras tanto, y debatiéndonos entre dos realidades, permanecemos llamandonos ''cariño'' y ''gordito'' y diciéndonos ''te quiero'' un poco temblando.

Porque la realidad alternativa y la realidad se encuentran a 1.000 km de distancia una de otra.

Cuando esa distancia se acorta y una realidad entra en otra, sucede. Aparece una nueva realidad, mucho más brillante y nítida. Mucho más hermosa. Y en esa realidad. Él y yo estamos tan cerca... Le puedo besar, le puedo morder, me puede tocar. Y dejo de ser una imagen pixelada en la pantalla del ordenador.

Así que, tengo novio,

Un novio en una realidad alternativa.

sábado, 5 de mayo de 2012

A trozos.

Se deja un trozo
más grande
más pequeño,
de cada uno de nosotros,
amor, en los demás.

Tu trozo, amor, me complementa;
es grande y sin aristas
y sus bordes encajan en mí con suavidad.

Pero cada trozo, amor, deja un vacío.
Como cara y cruz de una misma moneda,
unidos van.
Y cuanto más grande es el trozo ¡ay amor!
más profundo es el vacío,
que crea junto a sí.

Tu vacío, amor, es frío
se hiela y me estrangula.

Tu trozo lucha, amor, por calentarlo.
pero de dulce que es,
solo consigue,
enfriarlo más.

Amor, yo de tu trozo y tu vacío,
querría separarme si pudiera.
Pues, amor, no quiero sufrimiento,
ni amor en la distancia traicionera.
Que existas, duele, amor, y tú lo sabes;
si no existieras, aún dolería más.
Y tu trozo y tu vacío, amor, pelean;
y no se callan nunca, pues no estás.-

Tengo que dejar la droga.

Yo,
nunca una,
siempre mil.
Con mil caras,
mil razones,
mil reflejos,
reflejos de un,
mí misma
más profunda,
siempre alojada
en el entrecejo.

Yo,
siempre mil,
y jamás una.
Bipolar hasta el
extremo más bizarro.
Yoes antiguos que
me siguen desde lejos;
juzgando cada aliento
y cada paso.

Yo,
siempre mil,
y siempre una.
Impredecible y
destartalada.
De una misma
piedra modelada.
De un mismo
corazón apasionada.

Yo,
compleja maraña
de (s) esperanza.

Fiera como una pantera y suave como el algodón.

Sí, llena de incongruencias, esa soy yo.
Bipolar.
Bizarra.
Ahora una zorra, ahora una princesa.
Ahora una señorita de palacio, ahora una de esquina.
A veces una niña, a veces una ajada anciana.

Loca, cuerda, arriba, abajo, norte y sur, extrema y centrada, solsticio y equinoccio, luna, sol, primavera y nieve, hielo y lava, deseo y razón, morriña, olvido.

Soy fiera como una pantera y suave como el algodón.

Inquebrantablemente frágil. La torre más alta y la favela más pobre.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Un relato de hace mil: FRACASO

Llevaba días dándole vueltas a esa genuina idea de quitarse la vida.

Saber que causarte a ti mismo la muerte es lo mejor para ti es muy tétrico. Lo sabía. Pero hacía tiempo que barajaba esa animosa posibilidad. No le importaba en absoluto lo que dejaría atrás, que sería nada. Nada... eso era su vida. La consideraba tan absurda que había llegado a creer que no merecía ni la muerte por ser un fracaso. Pero eso no era así. Como su vida no era nada, sobre lo único que decidía era sobre su muerte. Se deleitaba oyendo esa palabra en su propia mente.

Se sorprendió de oírse reír, a pesar de percibir que su risa era irónica y monótona. Casi ni parecía que se estuviera riendo; era más bien un ronquido débil, quejoso y apagado que surgía de su garganta.
Su risa era patética. Eso era todo su ser en sí. Y lo sabía. Y no le importaba.

Había pasado allí la mayor parte de su vida, pero no echaría de menos el lugar. ¿Por qué habría de hacerlo?
Cuando sabes que no hay nada más por lo que vivir, es que nunca lo hubo antes y, si lo hubo, ya pereció.
En su caso, nada había encontrado que mereciera la pena para quedarse allí.

No contaba los meses porque era absurdo teniendo en cuenta que jamás se guiaba por las horas, ni los días, ni las noches. No vivía en las estaciones; simplemente estaba allí, en el mundo.

No tenía nostalgia de tiempos pasados, de tiempos mejores (o peores si se pudiera) porque nunca los había habido.

Sentía cosas, muchas, muchas cosas, cosas que soñaba que eran solo suyas. La ira, el dolor, lo patético de su vida... Pero sabía que los seres humanos también los sentían y le daba rabia. Se decía que no era un ser humano, porque notaba que era diferente, muy diferente, a veces llegaba a ser invisible. Recorría las calles de la cuidad sin rumbo, esquivando la gente y metiéndose en los charcos. Y cuando, al saltar sobre ellos, salpicaba a algún transeúnte, ni siquiera se dignaban a encarársele por haberlos mojado. Nada, ni un insulto siquiera. Y se sentía feliz.

Su horrible vida no estaba tan mal. Se sentía libre y eso le gustaba. No como esa gente que iba con prisa a todos sitios, que tenía hijos y formaba un matrimonio y que escogía un trabajo que odiaba y se quejaba de todo porque nunca era suficiente. Eso no le hacía falta. Tenía agua, pan y un orinal. ¿Para qué más?

La idea de quitarse la vida surgió cuando vio a aquel tipo suicidarse. El hombre cogió un arma y se la metió en la boca. Cuando lo vio se sorprendió, no sabía que se podía morir así.

Cuando el tipo apretó el gatillo sus ojos se abrieron de par en par de curiosidad, observando a cámara lenta como la sangre se le acercaba y le salpicaba y como el hombre se desplomaba muelle abajo hacia el mar. El mar... también querñia acabar allí, como aquel tipo.

El caso es que la muerte le fascinó. <<Que interesante cambio en mi vida>> había pensado. La verdad era que, de vez en cuando, se le ocurrían ironías geniales.

Por eso quería suicidarse, porque sería distinto, sería mágico, sería morir. A demás, ¿por qué vivir?

La muerte tenía que ser mejor, tenía que ser una gran explosión de sentidos, una aceleración del ritmo cardíaco, una segregación excesiva de adrenalina que le haría cosquillas en cada vena y cada arteria, un remolino de sentidos, unas nauseas maravillosas, un vértigo, un mareo, un soplo de aire ni frío, ni caliente, ni templado; tenía que ser un cántico, un arrullo, una oscuridad luminosa, una lucidez inédita, una música inaudible, un dolor placentero, el beso del filo de una espada, unos labios de vacío, tenía que ser todo aquello que nunca había sentido en la vida. Tenía que ser algo de lo que no se excluyera, algo que podría, por una vez, compartir con todos. Porque así es la muerte, y a todos llama.

Unos días después de ver el suicidio del hombre, visitó un hospital. Vio a gente a punto de morir y sintió envidia porque ellos no tenían que provocarse a sí mismos la muerte para sentir aquella electricidad. También se enfadó con los médicos por no dejarlos ir a aquel mar de sentidos, y con los familiares por no alegrarse de su marcha.

Se acercaba a las camas de los moribundos y les felicitaba. Entonces ellos le miraban con ojos extrañados, vagos; y se le encogía el corazón al verles tan cerca de aquel lugar maravilloso.
Uno de ellos, murió cuando le felicitó. Se le quedó mirando y musitó (si es que podía musitar) unas palabras de desesperanza. De repente el rostro del hombre se congeló y los ojos se le quedaron mirando y sintió el alma del hombre desprendiéndose y vibrando en aquella orgía que era la muerte. Tocó la cara fría del hombre y sintió que sus manos absorbían la muerte. Se enorgulleció de haber podido presenciar una muerte más.



Ya estaba decidido.
Le gustaba el azul.
Moriría asfixiado.
Azul asfixia.
Y en el mar, claro.
El mar es azul.


Una bonita mañana del mes de -- a la hora exacta de --, fue a suicidarse.

Sabía que era triste que eso fuera lo mejor, pero al menos tenía aspiraciones. Y si la muerte era mejor que su vida... allá iría. A morir. A morir porque era lo único que le apetecía. Era lo único que podía hacer.
¿Conoces a alguien cuya existencia sea prácticamente inexistente que tenga algo por lo que vivir? ¿Lo que sea? Si conoces a alguien así, avisa.

<<Pero si no encuentras nada de eso... muere.>>, pensaba.

Así que allí estaba. En el muelle donde había visto suicidarse a aquel hombre. Con una gran sonrisa en los labios. Una gran piedra, una cuerda y una bolsa.

Se sentó en el borde de los tablones de madera. Sus pulgares rozaban el agua.
Metió la piedra en la bolsa y ató las asas.
Pasó la cuerda por las asas y le hizo un nudo.
Temblando de emoción, se rodeó los tobillos con la cuerda e hizo otro nudo; fuerte, muy fuerte.
Miró al cielo acariciando la piedra, que estaba a su lado. Los nervios le podían.
Por fin...
Agarró la bolsa y...
Saltó.

Al principio no pasó nada, soltó la piedra y notó como le arrastraba al fondo.
Sin querer, había cogido aire, así que aún estaba gastándolo.
Se aburría, qué larga espera. (Unos segundos)

Después, la presión le hirió los oídos.
Empezaba a faltarle el oxígeno. Tembló, impaciente.
Ya no quedaba aire.
Notó el mareo, la presión: se ahogaba.
Pero no era como había imaginado.
Le dolía el pecho, la cabeza, los oídos.
Era muy desagradable.
Se desesperó. No estaba sintiendo nada de lo supuesto,
Era horrible. Sentía su vida marchándose.
Se arrepintió. No quería... No....
Pero era tarde.
El dolor, la desesperación. Se le hicieron eternos.

Nada de electricidad. Nada de magia...
Solo sufrimiento.

¿Por qué? Se preguntó.
Ah, ya... Porque había querido.

Su vida era monótona, gris, sin sentido... Pero esto... eso era el infierno.
Su garganta se resecó. Notaba los latidos de su corazón en todo el cuerpo. Extinguiéndose.

Se odió por haber soñado, por haber desesperado tanto.

Después, perdió el conocimiento.

Lo consiguió. Había muerto.

Por supuesto, nadie encontró el cadáver. Aunque la verdad, nadie se percató de que se había ido.

Triste, pensarás. La única alegría que se le podía dar había fracasado, ¡como toda su vida!

Es extraño, el fracaso nos persigue, estemos donde estemos; porque si no hubiera fracasos, no habría logros.

Si no hubiera personas como ésta, no habría personas felices.
O quizá no habría personas porque todas estarían bajo el mar por fracasar.
Al fin y al cabo: todos fracasamos alguna vez.-

miércoles, 25 de abril de 2012

La Conquista de Los Maniquíes.

El lunes fue el día del libro y, la verdad, casi me sentía como si fuera mi cumpleaños.
Me hacía una ilusión horrible, ya que desde pequeña estoy bastante enganchada a la lectura, llegándose a convertir en una obsesión y muchas veces anteponiéndola a mis estudios.


El caso es que en mi instituto, pidieron que quien quisiera leyera en público.


Yo, (pequeña e inocente ilusa) emocionada ante la posibilidad de poder mostrar belleza y leer ante el público y recomendar así un libro, me presté voluntaria.


Fui muy selectiva con qué fragmento y de que libro iba a leer porque lo que quería era dejar huella, quería conmover usando las palabras, quería emocionar. Quería crear en todos los que me escucharan esa misma llamarada que se prende en mí.


Qué tonta.


Escogí, sin duda, unos fragmentos de un valor filosófico y de una profundidad impactantes. 
Escogí dos fragmentos de La Elegancia del Erizo, de Muriel Barbery. 


El libro en sí ya es una espectacular oda al sentimiento humano, al poder de la delicadeza y la sensibilidad. Y escogí sus dos capítulos más emocionantes. (No desvelaré cuales son para dejar hacer a la curiosidad y que quien vea esto, lea el libro)


El caso es que casi lloro mientras leo; no es lo mismo leer en silencio que en voz alta, las palabras calan más hondo y las piensas más. Era todo tan sencillo, tan pulcro, tan brillante. Las ideas expresadas eran claras y lúcidas, simplemente se dedicaban a descubrir uno de los grandes misterios de la vida, con una elegancia magistral, como si simplemente una nívea mano diera un suave tirón a una blanca sábana de lino y quedara al descubierto toda la verdad de este mundo y de como lo entendemos. Y las palabras utilizadas para expresar tamaño sentimiento de entendimiento y sensibilidad habían sido sabiamente seleccionadas por escritora y traductor haciendo que la belleza de la idea no se escapara en ninguna palabra inculta e insensible, pero sin ser un agobio de tecnicismos o vocablos enrevesados que no dejaran comprender el maravilloso secreto.


Me latía el corazón con una fuerza increíble y me temblaba la voz mientras leía las últimas palabras del fragmento, como si estuviera revelándole al mundo un secreto inconfesable.


Feliz, feliz es como me sentí tras pronunciar la última sílaba y dejar escapar el resto del aire en un suspiro muy suave. Levanté la vista para admirar el efecto que aquellas sabias palabras habían causado en mis oyentes...


Y entonces, ocurrió la catástrofe.


Esperaba ver rostros brillantes, emocionados, conmovidos por la brillante sencillez de la belleza del mundo. Pensativos reflexionando en la composición de lo que llamamos vida.


Y lo que vi fueron caras con la boca abierta y la baba medio colgando. 


Nadie había entendido nada.


Aplaudieron, por educación. Sus expresiones estaban vacías, como su alguien acabara de hablarles en un idioma desconocido. Tenían ese fruncimiento en las cejas de quien no ha entendido la mitad de los términos que han entrado por sus desentrenados oídos. Y mucho menos haber comprendido las profundas ideas que aquellos dos fragmentos gritaban.


Busqué con desesperación un rostro de entendimiento, una sonrisa de complicidad. Pero no había. 


No lo podía creer. ¿Cuántos estábamos allí? ¿Sesenta personas? ¿Y de verdad nadie se había admirado de la riqueza del lenguaje y la enseñanza filosófica y moral que se acababan de desvelar para ellos?


Nadie.


Todos tenían esa pinta de que si les preguntaban si sabían sobre qué había leído responderían: ''Mi no entender''


Eran maniquíes. Carentes de entendimiento y sensibilidad. Carentes de ese toque mágico que te hace ser más una persona y menos una oveja flotando en la sociedad.


Sabía que eso existía, yo lo sabía. Lo que no me explicaba era que fuera en esa cantidad.


Terminé el día del libro muy, muy triste. Ni siquiera alguno de los profesores me vino a consolar con un: ''Qué lectura más interesante''; lo cual me hundió aún más.


¿No hay nadie ya en este mundo que intente comprenderlo? ¿Que se interese por qué hacemos aquí, qué significa estar vivo, qué es la belleza...?


Los maniquíes nos conquistan, pequeña resistencia de humanos.


Cada vez hay en este mundo más gente con más bienes y menos corazón.-

sábado, 14 de abril de 2012

Un animal salvaje.

Sí, soy como una pequeña fierecilla.
Hago las cosas y no las pienso.
Me revuelvo cuando algo no me gusta, provoco lo que deseo, sé los riesgos, veo el final; pero no freno, acelero.

Luego duele.

Me avisan del estrepitoso accidente al que me dirijo, me avisan. Lo sé. Y sigo avanzando, y no me aparto, y le doy más a fondo.

Luego duele.

Soy como un pequeño animal salvaje, muerdo cuando algo me gusta, araño cuando quiero más, me escapo para ser libre...

... y acabo cayendo en la trampa.

martes, 10 de abril de 2012

Alguien.

Hoy, mi entrada va para alguien. 


Va para alguien a quien quiero de una manera jodidamente especial.
Como nunca había querido a nadie. Muy, muy, muy diferente a todo lo que había imaginado de tipos de querer.


Alguien que ha estado ahí y me ha aguantado en mis días de mucho pavo, en mis días deprimida, en mis días enfadada, en mis días romántica.


Alguien con quien he reido, he llorado, le he gritado, me he chocado con la realidad y me ha vuelto a montar en una nube.


Alguien con quien tengo una telepatía muy especial. Sobretodo, musical. 
Que descubre grupos a la vez que yo, que pone la misma canción que yo sin saberlo, que me acompaña al piano cuando cometo aberraciones con canciones preciosas y canta conmigo.


Va para alguien ha quien, de pequeña, he pegado. Sí, le hacía bullying y, a demás, le quería.


Alguien con quien me he saltado clases, alguien que me hace caminar hasta que me salen ampollas en los pies, alguien que se revuelca conmigo en las olas, y que se marea conmigo en la rueda de un parque.


Va para alguien que cuando me abraza se para el mundo. Se para.
Que cuando hunde la cara en el hueco de mi cuello me reconforta.
Que cuando me achucha se me para el corazón un momento.
Que cuando me da un beso me siento lo más afortunado del mundo.


Javi, no sé qué tengo contigo.


Te quiero, muchísimo, no como un amigo, no como un novio, no como un hermano. Como a tí.
Y es que eres diferente. Eres alguien muy muy muy especial.


Cada uno tiene sus vicios, el mío: Francisco Javier Rodas Sánchez.

miércoles, 28 de marzo de 2012

É una bella prigione, il mondo.

Cambiar, crecer, resistir; adaptarme a este mundo, pinchar la burbuja y entrar, salir.
Avanzar por este laberinto de decisiones que se tomaron, que se quedaron sin tomar.
Aferrándome a los barrotes de esta hermosa prisión que es el mundo, gritando, deseando salir, admirando la belleza de mi encierro, arañando las paredes de este lugar con mis actos.
Supongo que no dejo de ser una presa más, un alma más encerrada entre ilusiones, una insignificante convicta más, perdurando en esta dulce tortura, en este dulce encierro, obligada vivir por una pura casualidad, por un azar que me hizo llegar, por mil influencias y mil momentos que tejieron mi traje de prisionera, lo que soy.
Sin compañero de celda, soportamos solos la bella condena de vivir, perduramos cambiando en nuestra oscura celda, anhelando la luz que se atisba por la ventana, soñando un mundo mejor.
Año tras año, la conducta de algunos cambia, como la conciencia de algunos los hace arrepentirse de sus crímenes.
Nunca dejamos de ser un prisionero que depende de el lugar en el que se encuentra, que interactúa con él, que depende de su estructura; porque aunque la cárcel es el mundo, cada ámbito es cada celda, y cada persona se desarrolla en un entorno diferente.
Unos presos se gritan a otros, se cuentan sus experiencias, se cuentan porqué están allí.
Porque todos estamos aquí por algún motivo, así sea una insignificante misión, es nuestra misión, la causa por la que estamos en la prisión, nuestro crimen.


domingo, 25 de marzo de 2012

Te Eso.

Si un día viera a alguien volar, aunque tus ojos lo estuvieran viendo y tu cerebro te dijera que tus retinas no mienten, lo negarías. 
Lo negarías porque es imposible, porque te llamarían loco y porque no te lo puedes creer.
Por eso, yo inventé el término: Te Eso.
Se podría decir que Te Eso es un Te Quiero cobarde.
Un: sé que es verdad pero no lo voy a admitir.
Un: sé que es verdad pero eso no es bueno.
Un: sé que es verdad pero no puede ser.
Es un paso más que Me Gustas y se supone que un paso menos que Te Quiero pero en el fondo los dos sabemos que es solo un disfraz.
Un disfraz para no decirnos que nos echamos de menos; que no aguantamos sin el otro; que sentimos cosas muy fuertes.
Porque eso no nos conviene, ni a tí, ni a mí.
No nos conviene ni lo queremos porque a nuestro alrededor hay mucha gente, gente que a lo mejor nos gusta, pero que por desgracia, no podría sustituir al otro.
De igual manera que negaríamos que esa persona voló, negamos que nos queramos.
Supongo que en realidad lo sabemos, pero decirlo sería como echar abajo todo el optimismo y las ganas de vivir nuestra vida separados.
Así que te digo que Te Eso, que Te Eso mucho y que muy pronto podré decirtelo a la cara.

viernes, 16 de marzo de 2012

Qwerty.

Lo difícil de no ser una tía normal es que no eres como las demás.


Que mientras que ellas dicen blanco, tú no dices negro, dices gris.


Que mientras que ellas escuchan algo, tu escuchas todo.


Que mientras ellas le ponen una -s al final de verbos en segunda persona que no la llevan, tú les vas corrigiendo que los imperativos son con -d y no con -r.


Que mientras que tú ves todo esto lógico, ellas te ven como una amenaza.


Que mientras tú vas por la vida tarareando música clásica, ellas van tarareando Fondo Flamenco.


Que mientras tú has decidido por una vez conocer a una persona, ellas ya se lo han tirado y lo han dejado.


Que mientras tú decides, llegar, enrollarte con uno y fuera, ellas te están diciendo puta.


Que mientras que tú has decidido que te vistes como te salga del real coño ellas cambian sus gustos por seguir la moda.


Que mientras tú estás disfrutando de un buen libro ellas están viendo hombres y mujeres y homo neanderthalis.


Que mientras que tú has decidido escuchar a alguien que no piensa igual, ellas ya están gritando para callarle.


Que mientras que ellas van susurrando la nacionalidad extranjera de una persona, tú lo comentas en alto haciéndola sentir orgullosa.


Que mientras tú estas llorando delante del telediario pensando en qué demonios estamos haciendo con el mundo ellas se están riendo de que la Esteban ha dicho no sé qué pulmonía.


Que mientras tú te comes el coco pensando en como ayudar al mundo y cómo cambiar aunque sea un poco de las injusticias ellas están pensando qué reloj o que gafas de sol se van a comprar mañana.


Que mientras tú estás discutiendo sobre política ellas discuten sobre quién está más bueno en algún programita de esos.


Que mientras que tú estás babeando porque alguien es lo mejor que te has podido echar a la cara, ellas te dicen que prefieren al sin cerebro y con músculos.


Que mientras que tú ves belleza en la sencillez, ellas no dejan de recargar y recargar.


Que mientras que a tí te da igual que digan sobre tí, ellas viven cambiándose a sí mismas para encajar.


Que mientras que tú estás en el instituto para estudiar, ellas están porque no conocen otra cosa en su vida.


Que mientras que tú intentas, por mucho que te cueste, librarte de las ideas preconcebidas; ellas se agarran a los prejuicios.


Que mientras que tú aprendes poco a poco a tolerar, ellas automáticamente marginan.


Que mientras que ellas te están diciendo friki, tú estás eligiendo un Pokémon para fulminarlas.


Que mientras que ellas son amigas porque Dios las cría y ellas se juntan. Tú tienes amigas porque te entiendes con ellas.


Que mientras ellas te miran raro porque bebes cerveza a morro, ellas se planchan el pelo día sí, día también.


Que mientras ellas se escandalizan porque fumas, tú les echas el humo en su ya mentado pelo recien planchado. Para que se lo vuelvan a planchar, ala! 








Que mientras ellas son ''tías'' y entran dentro de los tópicos y generalidades. Tú no eres una tía normal.

Quien ha colgado el mar de tus pestañas.




No paran de poner su maldita canción allí por donde paso, no dejan de felicitarme lo bien que salió y lo bien que lo hizo.

Me agobio, me dan ganas de llorar; esto es muy injusto.
Él es muy injusto.

No paro de oír su voz, de escucharle hablar en mi cabeza.

Intento imaginar que puede estar ocurriéndole por dentro y no lo sé.
Intento imaginar por qué y no lo sé.
Intento ver la solución; el resquicio, la trampa, el cartón.
Pero no hay.



No dejo de intentar comprender, ponerme en su lugar. Pero no puedo, yo jamás lo habría hecho como él. Y sin embargo así lo hace y no sé porqué demonios.

Me harto de esperar y me digo que ''pasando'' pero no dejo de comprobar si hay algún ademán por saber de mí.

No lo hay, el tiempo se agota pero no sé hacia donde me lleva.

De alguna manera tiene esto que acabar, pero ni veo el final ni se me ocurre uno que me haga feliz.

Intento decirme que tengo que olvidar pero llevaba tanto tiempo sin una ilusión que esta la cogí con ganas y eso es peligroso...

Miento, si que se me ocurre; pero sé que ese es exactamente el que primero deba descartar.

Luego veo a otro, ¡menudo otro! Uno que me mira y enciende todas mis terminaciones nerviosas, uno que me hace pensar las ordinarieces más jodidamente verdes que os podáis imaginar, pero ni eso; ni eso. Ni eso puede competir con su sonrisa y con su voz.
Con su manera de ser un imposible y un deber todo a la vez.



sábado, 10 de marzo de 2012

2.06.2011 Lluvia de verano, Silvia, lluvia de verano.

Hoy es día 2 de Junio y está lloviendo.
No me lo puedo creer, el verano se está retrasando y el barco gris plomizo de las nubes no leva anclas.
Yo sé que, tras él, está el sol; brillando tan fuerte que hasta él tiene que usar gafas de cristales oscuros pero, por alguna razón que ignoro, no deshace la maraña de pelos de gato gris que cubre el cielo.
Yo creo que se aburre, se aburre de brillar siempre al mismo tiempo, siempre en la misma época.
Incluso podría sospechar, que ha sido él quien ha llamado a las nubes, en un complot meteorológico en contra de las fechas establecidas para las estaciones.
Qué revolucionario.
Pues, como no aparezca pronto, voy a cruzar el muro de nubes y voy a hablar seriamente con él.
¿¡Qué cachondeo es este?!

1.04.2011

¿Dónde está la luna?
Que hoy no la encuentro
y su telón azabache
se queda manchado de estrellas.
(Una resbala como gota
y se pierde en el horizonte)
¿Dónde está luna?
Que la ando buscando,
mas foco luminoso
no arribo a encontrar.
(No hay espejo en esta noche
donde me pueda mirar)
¿Dónde está la luna?
¿Quién se la ha llevado?
¿Dónde la pusieron?
¿Dónde la escondieron?
(Nadie responde y
amanece sin que ella esté)
Ya que llega el alba 
le pregunto al sol:
¿dónde está la luna?
Pero me contesta
que él nunca la ve.
Y paso la tarde
frustrada, esperando.
¿Dónde se habrá ido?
¿Dónde y por qué?
Y al caer la noche
oteo con nerviosismo,
y una fina pluma blanca,
se ve allá a lo lejos.
Me sonrío y pienso
¡vaya torpe soy!
La torpe que espera
ver la luna nueva.
¿Dónde está la luna?
Nadie la robó.
Se vistió de largo
con su traje negro,
con su traje nuevo.

10.03.11.Jueves. Lluvia. (Hace exactamente un año)

Hoy... hoy ha goteado. El agua se ha escapado de los nubarrones y ha chorreado por la cúpula del cielo, ha barrido las paredes de las casas, lamido las ventanas y resbalado por el pelo.
En realidad, llover, no ha llovido.
Ha sido más bien un intento, un amago, un susurro del grito.
Ha marraneado toda las ciudad y ha calado en cientos de huesos; y todo eso lo ha hecho siendo "nada".
Puede no entenderse, pero me ha recordado a él.
Él, que me dejó también helada, él, que también me estropeó y lo hizo sin ser nada.
Habiéndo sido lo más leve, hirió de esta manera.
Y entonces a una la da por pensar que habría pasado si hubiera sido "todo".
Pero eso no lo sabemos, ni quiero saberlo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy, y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo me transporte mecido hasta el siguiente

Ya ves, que en realidad, no pido mucho.
No te pido mucho.
Te pido una sonrisa antes de dormir, y el cigarro de después.
Te pido que me hagas mecerme en la marea de la incertidumbre y que permitas que me deje llevar por la locura.
Te pido que me digas palabras que no me emborrachen pero que me alegren el día.
Te pido que cuentes todos mis lunares que vuelvas a contarlos cada vez que te sientas perdido.
Te pido que estés a mi lado en el momento en que todo cambie para que pueda apoyarme en ti cuando todo se hunda.
Te pido que contigo el tiempo no pase, que se posen las dudas y se disuelvan en besos y alcohol.
Te pido que me conozcas, que me conozcas hasta donde ni yo me conozco, que intentes hacerme mejor.
Te pido que no me cambies.
Te pido que superes los obstáculos que te pondrán mi genio y mis dudas.
Te pido que grites, que grites conmigo lo que sientes; que cantes, que cantes al aire, conmigo y te liberes de todo aquello que te frena, que se te salga el alma por la boca y vuele con la mía, parásitas del viento.
Te pido que lamas mis cicatrices y me acurruques en tu hombro y que bebas mis lágrimas a base de caricias en las mejillas.
Te pido que te hundas en mi pelo, que me dejes protegerte aún siendo yo más frágil, que me dejes ser tu armadura y que cuando el tiempo me oxide, sigas vistiéndote de mí, caballero de triste figura; y combatir juntos las penurias de esta vida.
Que la ola que surge del último suspiro de un segundo nos transporte mecidos hasta el siguiente, juntos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Recuerdos y unas poquitas lágrimas.

Hoy, no sé por qué, me ha dado por sacar de su cajón todas las postales, las dedicatorias y las cartas de Taizé.
Las he leído, una a una, acordándome de cada persona y de cada momento y, sí, lo reconozco, me han rodado unas cuantas lagrimitas (pero he sido cuidadosa de mojar ningún escrito)
Les echo de menos, les echo muuuucho de menos, hasta a los que viven cerca.
Qué puedo decir, fueron unos días muy intensos.
Soy consciente de lo que ese viaje me hizo cambiar y de la importancia de esas personas sobre mi cambio.
Con sus más, con sus menos, con sus encontronazos y con sus risas, todos me aportaron algo muy grande.
No podría describir el viaje, porque está lleno de milidetalles y matices que ni puedo escribir ni se entenderían.
Sólo sé que NECESITO volver; si Javi lee esto se creerá que sabe por quién quiero volver pero yo le digo de antemano que no, no es así.
Por supuesto que es un motivo, pero lo que necesito es volver a estar allí, con la misma gente, respirando ese aire, hiriéndome los ojos con ese verde, quejándome de ese maldito frío en Julio.
Cantando, bailando, compartiendo, aprendiendo con ellos. 
Con nuestras charlas paranoicas, nuestras risas, nuestros juegos.
Volver a ir cogida del brazo con Carmen,
volver a mentirle a los ojos a Miguel,
volver a pelearme con David,
volver a canturrear Metallica con Juanpy,
volver a reírme con María,
volver a ensayar con Juan y los demás músicos,
volver a compartir con Merle y los suecos,
volver a petarlo y dejarme la garganta en el Oyak,
volver a ver al guapo de Arthur traduciéndoles a los alemanes...
Y mil detalles más que ya me he propuesto no plasmar aquí por falta de tiempo, espacio y recursos.
A lo mejor ellos siguen con sus vidas y no son conscientes de lo importantes que llegaron a ser para mí. A lo mejor se acuerdan de mí con cariño, a lo mejor no.
Solo sé que yo sí que les recuerdo a ellos; y que son lo más maravilloso del mundo.


:)
http://www.tuenti.com/#m=Photo&func=view_photo&collection_key=3-61438542-5416495-835728170-61438542-1315909013&s=28


Os Quiero, chicos! 

Un día mágico.

Hoy es un día mágico, porque este 2012 es un año bisiesto.
De repente, un día que no existe...¡plof! se cuela en el calendario y toca vivirlo.
Lo que poca gente sabe es de dónde demonios sale este día.

En realidad, la Tierra tarda 365 días y 6 horas en dar la vuelta completa al sol. Por eso, cada 4 años esas 6 horas se van acumulando y forman 24: un día nuevo.
¿Por qué lo pusieron en Febrero? Ni idea.
Lo que si sé es que para la próxima y si no es año bisiesto, no felicites el nuevo año hasta que no sean las 6 de la mañana del 1 de Enero; y que si naciste el 29 de Febrero, no te preocuper, sí que tienes cumpleaños, durante esas 6 horas, pero lo tienes!

Qué cosa más curiosa me pareció esto cuando me enteré y ahora lo dejo aquí, plantadito, para que lo leáis y digáis: aaaaah vaaaaale! x)
Porque hoy es un día especial, y el año que viene, este día solo tendrá seis horas y será dentro de otro día.
Porque hoy es 29 de Febrero.

Y 29 de Febrero... no es todos los años! x)

martes, 28 de febrero de 2012

(Por fin una reciente)

Hoy es el día de Andalucía.
No quiero parecer patriótica ni independentista, pero que feliz me siento de ser andaluza.
Nuestra historia, nuestras costumbres, nuestra cultura... Todo me parece tan maravilloso.
Siempre digo, y es verdad, que querría irme a vivir al extranjero, que yo aquí no me quiero quedar.
Pero entonces pienso en el sol que brilla en mi tierra, en las casas blancas, los niños en la calle, las ruinas musulmanas, las playas de arena blanca, la alegría, la guitarra flamenca sonando, mi baile... Y me da miedo separarme de todo eso.
Porque es en lo que yo he crecido y lo que yo valoro.
No sé vivir sin eso; me alimenta dentro de lo que soy.


A pesar de eso, sé que me iré.
Pero, obviamente, volveré, no querría morir en otro sitio que no fuera aquí y me da igual lo catastrófico que suene.


Cuando me vaya, quiero estar aquí: en mi tierra, con mi gente.


A veces les odio, les odio y de verdad. Pero no puedo, son mis compañeros, mis hermanos.


¡Que viva Andalucía!

. Fight .

Puede ser que llegue un momento en el que mi corazon deje de latir...
Puede ser que el polvo vuelva al polvo y yo deje de existir...
O podria ser tambien, que la noche cerrara mis ojos, y ya no los volviera a abrir.
O que mi cuerpo se marchite, y ya no quiera vivir.
Pueden ser tantas cosas... tanto puede suceder,
pueden secarse los mares, puede el cielo caer,
puede el amor derrumbarse, puede el odio vencer.
Mas sabe, compañero, que ocurra lo que ocurra, jamas cejare en el intento de ser libre y feliz. No dejare jamas de luchar por lo que creo...
Y cuando muera, lo hare sabiendo que cambie un poco de esta tierra.
Sere feliz, cuando muera, porque habre estado aqui...
Habre conocido a las personas, que me hicieron sonreir,
habre recibido amor, y habre amado;
habre hecho llorar a alguien, y habre llorado;
habre sentido en mi, el sentimiento mas humano;
habre tocado una flor, habre respirado, habre caminado;
habre desnudado el horizonte con mi mirada perdida;
habre sentido en mi piel el sol, habre curado mis heridas;
habre caido, y me habre alzado;
me habre perdido, pero de nuevo, me habre encontrado;
habre sentido el viento, despeinanado mi pelo enredado;
habre sentido la brisa en mi rostro,
el mar en mi piel, una mano sobre mi mano.
Pase lo que pase, seguire asi, seguire soñando.
Saguire escribiendo para vivir, y dejare el trozo de mundo que depende de mi, mejorado.

Estaba loca.

el corazon vivo del pasado
hace latir los recuerdos dolorosos
que avanzan en mi venas, temblorosos,
dejando mi contento marchitado.
hundiendose con ahinco lo pasado,
clavandose en mi carne lo vivido,
no dejando olvidado,
aquello que antaño fue sucedido.
golpea el calido sonido de tu boca,
tu boca, que en mi mente se ha pardido.
tu voz que el frio tiempo ha borrado,
y yo echando de menos su sonido.
la tristeza siseaba en los recovecos
de mi penosa alma epinada
mientras la brisa, de ti envidiosa,
a posta tu nombre me susurraba.
y anclada ahora en este sufrimiento,
en un mar de tristeza, ahogada,
confieso que eres mi paz y mi tormento.
que la vida si es sin ti no vale nada.
el dolor de los errores cometidos,
roera mi pobre alma exhausta,
a pesar de que no es dificil mi alivio,
que con un te quiero tuyo me basta.
y aborta la esperanza en el intento,
da hacerme convencer que esto no es cierto,
que tu no deshechaste ya mis besos,
que aun sientes dentro lo que yo siento.
y me niego a aprender de mis errores,
pues se que a tus brazos sucumbiria,
ya que alvergo la esperanza, todavia
de que vuelvas a mi y te enamores.
que me digas lo que nunca me dijise,
que sea verdad aquello en que me emntiste,
que esta vez tus dedos seansinceros,
cuando, tiernos, se enreden en mi pelo,
cuando, suaves, la espalda me acaricien.
haciendome ollvidar el mundo entero.
que sean sinceros todos tus besos,
cuando nuestras lenguas se entrechoquen,
cuando nuestros labios se toquen,
haciendome olvidar el mundo entero.
que sean tus brazos, por fin sinceros,
cuando mi cuerpo rodeen.
y contra ti con suavidad me estrechen.
y entonces sonara un real ''tekiero''
y sere la mas feliz...
...del mundo entero!
ya se que muy deificil es quererme,
ya que una estupida romantica es lo que soy,
pues soy tan tonta que, cuando tu duermes,
mirando tu carita siempre estoy.
pues simpre me pierdo en tus ojos verdes.
que tambien son dorados como el sol.
y tu pelo del trigo que oscurece
y tus manos de suave seda son.
y ya que soy tan tonta de quererte,
(que yo no lo elegi, fue el corazon).
confieso que aun despues de perderte,
aun pienso en ti y pierdo la razon.
y si me preopongo ser valiente,
confieso que aun conservo la ilusion.
me acuesto intentado, hasta la mañana,
recordar el sonido de tu voz.
y cuando el sol despunta en mi ventana,
veo que el vivo recuerdo no llego
y el llanto de mis ojos escapa,
y un suspiro de mis labios broto,
y lloro mas porque recuerdo que preguntabas,
por que mi boca linda suspiro.
y que yo sonriendo triste conestaba,
que exhale aquel suspiro por amor.
y recuerdo que tu me estrechabas,
y que mi corazon se derritio.
y si evoco mas recuerdos del pasado,
rescuerdo una noche en mi habitacion,
en el suelo de moqueta tumbados,
yo aguantaba la respiracion.
esperando que tu me besaras,
y me electrizo cuando eso sucedio.
tambien recuerdo la primera vez
cuando tu cara a mi se acerco.
y yo luchaba por contenerme
pero mi boca, te beso.
entonces yo descubri el cielo.
mientras, sonaba esa cancion.
que yo conservo aun como recuerdo.
pero se que tú no.....