jueves, 30 de agosto de 2012

<a href="http://weheartit.com/FreedomYearn?src=follow_me"><img src="http://assets.whicdn.com/assets/follow_me_2.png" border="0" /></a>

lunes, 23 de julio de 2012

Juan Pablo Arnedo Lombardo.

Son casi las 3 de la mañana y no puedo dormir.
Será porque llevo todo el día durmiendo y porque no paro de pensar en ti.
Llámame idiota, pero me paso el día intentando recordar cada detalle, repasarlos todos, para aprendérmelos de memoria y que ninguno se me olvide. Para tener algo a lo que aferrarme mientras no estás aquí.
Te extraño muchísimo. No sabes cuanto, ni las ganas que siento de llorar todo el rato (yuju, ahora estoy llorando).
Sé que nunca he querido a nadie tanto como te quiero a ti y que nadie me ha querido tanto como me quieres tu.
Eres asquerosamente perfecto, Juan Pablo. Que sí, que todo esto ya lo sabes. Así que, ¿por qué te lo escribo? Pues no lo sé. Supongo que no me canso de repetírtelo y que quiero que lo tengas claro.
Estoy enamorada de ti mi amor, y voy a hacer lo que sea por verte, lo que sea, ¿me entiendes? Cuando digo lo que sea es lo que sea.
Tengo la maldita sensación de que nos vamos a ver muy pronto, ya lo verás. Nos quedan tantas cosas por hacer juntos... Y las vamos a hacer. Te lo juro. Te juro que vamos a volver a sentir esa felicidad enorme y hasta dolorosa que me provoca estar junto a ti. Te juro que vamos a volver a comernos a besos; esos besos que me ponen el mundo patas arriba y que no me dejan dormir en noches como esta. Te juro que vamos a volver a darnos esos abrazos que parece que nos estemos derritiendo en los brazos del otro. Sí, Juanpy, me vas a hacer feliz de nuevo. Y yo voy a intentar hacertelo a ti. Vamos a volver a pelearnos de broma, vamos a volver a hacernos la cobra de juguesca, vamos a volver a ir cogidos por la calle, y que se mueran todos de envidia. Que se mueran. Porque yo te amo y eso es más brillante, más hermoso, más divino que todo lo que pueda verse o tocarse. Porque esto que nos está pasando es muy especial, no es apto para todas las personas ni para todos los corazones. Habrá personas que no lo entiendan, personas que se extrañen en incluso personas que lo critiquen. Pero, ¿sabes una cosa?, mientras tú sigas queriendome, no me va a hacer falta nada más. Sabes que puedes confiar en mi para lo que sea, maldita sea, ¡para todo, Juanpy! Para el problema más gordo y para la estupidez más pequeña. Para contarme el chiste más malo o la peor noticia de la historia. Yo siempre, siempre; y repito, porque esta palabra es muy grande y hay que hacerlo ver; pero que siempre voy a intentar hacerte feliz. Aquí o en Pekín, conmigo o con otra, quieras o no. Se podría decir que soy como tu Pepito Grillo, esa vocecita en tu cabeza que te va a apoyar siempre en todo lo que decidas. Te amo, Juanpy. Confío en ti más que en mí misma. Deseo más para ti que para mí misma y eso, Juanpy, eso es estar enamorada. Y yo lo estoy de ti. 

jueves, 12 de julio de 2012

Cuenta atrás.-

http://www.tuenti.com/#m=Photo&func=view_photo&collection_key=1-61438542-507243992-62284110-1253112175

Y con esa imagen termina lo que podria llamar el verano de mi vida.

Es la imagen del primer dia de curso de 3º de E.S.O.

A partir de ahí, mi vida cogió carrerilla y pasó en el tiempo de un pestañeo.

Siento que estos años a penas han durado un segundo.

Siento que quizá nunca vuelva a sentirme tan joven y feliz como aquel verano.

lunes, 18 de junio de 2012

Si Julio no le pone nombre a su gata, yo no le pongo nombre a mis poemas.

El día que me recuerdes, ya habré muerto.
Mitad verdad, mitad mentira, mitad desierto.

Las olas, los quejidos, el lamento
del alma, del dolor, del esqueleto.

La piedra rojo sangre, su elixir
que derramado la roca enternece.

La memoria de los muertos se parece
a las ganas imposibles de insistir.

El día que leas estos versos, ya habré muerto.
Mitad estupidez y desconcierto.

Susurro a tiempo parcial sueños al viento,
de desamor, de vida y de tormento.


Coco Chanel.

En mi vientre esas ganas de amar,
esa risa incontrolada y febril,
el recuerdo de un otoño en cualquier otro abril,
el desesperado intento de poseer tu mirar.

En mi pecho esa sombra de felicidad,
la lujuria en mis manchas de carmín,
el empeño de mimarte hasta morir,
la locura y la osadía de esperar.

lunes, 11 de junio de 2012

Una herida y un remiendo.

Hoy, ha besado a otra.
Sí, la ha besado.
Cuenta que han sido cuatro besos tontos. Que ya no quiere más.
Pero la ha besado.
Sí, hoy a besado a otra. 
Pero podría habérmelo ocultado y haber seguido liándose con ella cuanto quisiera, o acostarse con ella cuando quisiera.
Y no lo ha hecho.
Sí, no voy a mentir, que tu amor se bese con otra duele, aunque tenga todo el derecho del mundo y tú supieras que lo iba a hacer.
Pero ha sido sincero. Ha dicho que me quiere y que a quien quiere es a mí.
Y, llamadme idiota, yo le creo. Le quiero creer.
Ha sido un acto muy valiente contármelo, y acompañarlo de mil ''te quiero'' y ''con quien quiero estar es contigo'' 
Acto seguido, ha llorado. Sí, no me lo esperaba. Al principio creí que se reía, pero no. Lloraba.
Por mí.
Eso ha hecho que se me pare el corazón.
Un hombre. Llorando por mí.
¿Cuándo he visto yo eso?
Y yo también he llorado, no cabía duda alguna, ¿no? Se sabía.
Ha llorado por mí y porque no quiere que lo que ha hecho nos afecte. Y porque me quiere y me echa de menos y sufre por verme.
Exactamente lo que yo siento por él.
Me he sentido muy, muy correspondida.
Así que, ¿cómo no queréis que esté enamorada de él? De él, que no solo me hace feliz, sino de quien soy motivo de felicidad. Del primero que llora por mí.
Llamadme loca, pero esto va hacia adelante. Le quiero, y él a mí. Y haré lo que sea por conservarle, por hacerle feliz; incluso cuando ya no pueda retenerle más junto a mí y tenga que volar hacia otros brazos; incluso entonces, estaré luchando por su felicidad.


Dejar por escrito que no voy a abandonar. (Vis a vis de Leiva)

lunes, 4 de junio de 2012

Queremos lo que envenena.

Sigue sin ser mi novio. Pero estoy enamorada.

Ala, ya lo he dicho. Estoy harta de susurrárselo sólo a él.

Estoy calada hasta los huesos por él.

He dicho.-

miércoles, 30 de mayo de 2012

Quiero hundir la cara en tu clavícula aunque te corte la yugular con la nariz.

Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Tomarme de la cintura con los brazos. Frente contra frente en duelo al más cabezota. Un beso detrás de la oreja, una mano sobre otra mano. Esa palmadita en el culo, ese empujón en el pecho.
Quiero cogerte de la mano hasta que te gangrene los dedos.
Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Corregir las patadas que el des al diccionario de inglés intentado decirme cosas bonitas. Pelearme contigo cuando rompes el romanticismo. Seguir deseando ese beso que me calle cuando soy una repelente.
Quiero abrazarte hasta clavarme tus costillas.
Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Cuando ya no quieres nada más, solo eso, solo a él. Solo a ti.
Cuando ardes por dentro, la rabia, el dolor y la impaciencia se confunden con la dulzura, la felicidad y la determinación.
Es algo que te carcome por dentro. Te conviertes en eso mismo. Ya ni siquiera es por él, es por ti.
Ya ni siquiera piensas en guardarle felicidad; simplemente, ¿por qué querrías estar con otro?
¿Para qué? ¿De qué me sirven otros labios, otros brazos, otro hombro?
De nada, porque eso es todo sin ti.
Porque eso es el amor y quizá tú no lo sabes.
Quizá tú no lo sientes, quizá tú no lo entiendes.
Yo te enseñaré qué es; y lo haré hundiendo la cara en tu clavícula, aunque te corte la yugular con la nariz.-



domingo, 20 de mayo de 2012

Rizos rubios, ojos azules.

Hoy le toca a Rut, a Rut. Sí, esa misma Rut de la que todos oís hablar sin conocerla.

¿Qué podría decir de ella?
Desde que la conozco, todo es diferente. En agosto hará dos años que nos conocemos y lo nuestro solo tiene un nombre: Flechazo.

Instantáneo, rápido como un destello. Una sonrisa, otra sonrisa. Unas locas cantando juntas en habitaciones diferentes. Unos perros con un nombre muy extraño y a partir de ahí, ¿qué puedo decir? La única que me ha hecho dudar sobre mi orientación sexual.

Hay veces que algo pasa. Un chasquido. Cuatro palabras y lo oyes, ahí esta, ''clac''. Y se activa.
La quieres con locura. Coincidencias... Más coincidencias... Más palabras.
De repente sabe tu vida al completo, y tú la suya.
La quieres con locura.

Pasa el tiempo y la distancia no os destruye. Ha sucedido. Ha nacido una amistad sincera, una conexión más allá del tiempo compartido y del espacio que os separa.

La quieres con locura.

Haces lo que sea, lo que sea para verla. Un año después, y nada es diferente si no es para mejor.

Los días a su lado se te antojan años y a su vez, segundos.

La quieres con locura.

Brindo por nosotras, Rut. Por nuestra conexión. Por nuestras locuras. Por lo que te quiero. Brindo porque dure muchos, muchos años.