Cambiar, crecer, resistir; adaptarme a este mundo, pinchar la burbuja y entrar, salir.
Avanzar por este laberinto de decisiones que se tomaron, que se quedaron sin tomar.
Aferrándome a los barrotes de esta hermosa prisión que es el mundo, gritando, deseando salir, admirando la belleza de mi encierro, arañando las paredes de este lugar con mis actos.
Supongo que no dejo de ser una presa más, un alma más encerrada entre ilusiones, una insignificante convicta más, perdurando en esta dulce tortura, en este dulce encierro, obligada vivir por una pura casualidad, por un azar que me hizo llegar, por mil influencias y mil momentos que tejieron mi traje de prisionera, lo que soy.
Sin compañero de celda, soportamos solos la bella condena de vivir, perduramos cambiando en nuestra oscura celda, anhelando la luz que se atisba por la ventana, soñando un mundo mejor.
Año tras año, la conducta de algunos cambia, como la conciencia de algunos los hace arrepentirse de sus crímenes.
Nunca dejamos de ser un prisionero que depende de el lugar en el que se encuentra, que interactúa con él, que depende de su estructura; porque aunque la cárcel es el mundo, cada ámbito es cada celda, y cada persona se desarrolla en un entorno diferente.
Unos presos se gritan a otros, se cuentan sus experiencias, se cuentan porqué están allí.
Porque todos estamos aquí por algún motivo, así sea una insignificante misión, es nuestra misión, la causa por la que estamos en la prisión, nuestro crimen.
Cosas que escribí ayer, cosas que escribo hoy, cosas que podría escribir mañana. Cosas que la gente de un pequeño pueblo en las faldas de una montaña no quiere oír y que la gente de la ciudad no tiene tiempo para escuchar. Pequeños gritos, aullidos de dolor y de locura, de lo que me pasa por dentro, que no lo entiendo ni yo. Y todo aquí, para vosotros, como si me hubiera abierto el pecho y pudierais registrarmelo de arriba a abajo.
miércoles, 28 de marzo de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
Te Eso.
Si un día viera a alguien volar, aunque tus ojos lo estuvieran viendo y tu cerebro te dijera que tus retinas no mienten, lo negarías.
Lo negarías porque es imposible, porque te llamarían loco y porque no te lo puedes creer.
Por eso, yo inventé el término: Te Eso.
Se podría decir que Te Eso es un Te Quiero cobarde.
Un: sé que es verdad pero no lo voy a admitir.
Un: sé que es verdad pero eso no es bueno.
Un: sé que es verdad pero no puede ser.
Es un paso más que Me Gustas y se supone que un paso menos que Te Quiero pero en el fondo los dos sabemos que es solo un disfraz.
Un disfraz para no decirnos que nos echamos de menos; que no aguantamos sin el otro; que sentimos cosas muy fuertes.
Porque eso no nos conviene, ni a tí, ni a mí.
No nos conviene ni lo queremos porque a nuestro alrededor hay mucha gente, gente que a lo mejor nos gusta, pero que por desgracia, no podría sustituir al otro.
De igual manera que negaríamos que esa persona voló, negamos que nos queramos.
Supongo que en realidad lo sabemos, pero decirlo sería como echar abajo todo el optimismo y las ganas de vivir nuestra vida separados.
Así que te digo que Te Eso, que Te Eso mucho y que muy pronto podré decirtelo a la cara.
Lo negarías porque es imposible, porque te llamarían loco y porque no te lo puedes creer.
Por eso, yo inventé el término: Te Eso.
Se podría decir que Te Eso es un Te Quiero cobarde.
Un: sé que es verdad pero no lo voy a admitir.
Un: sé que es verdad pero eso no es bueno.
Un: sé que es verdad pero no puede ser.
Es un paso más que Me Gustas y se supone que un paso menos que Te Quiero pero en el fondo los dos sabemos que es solo un disfraz.
Un disfraz para no decirnos que nos echamos de menos; que no aguantamos sin el otro; que sentimos cosas muy fuertes.
Porque eso no nos conviene, ni a tí, ni a mí.
No nos conviene ni lo queremos porque a nuestro alrededor hay mucha gente, gente que a lo mejor nos gusta, pero que por desgracia, no podría sustituir al otro.
De igual manera que negaríamos que esa persona voló, negamos que nos queramos.
Supongo que en realidad lo sabemos, pero decirlo sería como echar abajo todo el optimismo y las ganas de vivir nuestra vida separados.
Así que te digo que Te Eso, que Te Eso mucho y que muy pronto podré decirtelo a la cara.
viernes, 16 de marzo de 2012
Qwerty.
Lo difícil de no ser una tía normal es que no eres como las demás.
Que mientras que ellas dicen blanco, tú no dices negro, dices gris.
Que mientras que ellas escuchan algo, tu escuchas todo.
Que mientras ellas le ponen una -s al final de verbos en segunda persona que no la llevan, tú les vas corrigiendo que los imperativos son con -d y no con -r.
Que mientras que tú ves todo esto lógico, ellas te ven como una amenaza.
Que mientras tú vas por la vida tarareando música clásica, ellas van tarareando Fondo Flamenco.
Que mientras tú has decidido por una vez conocer a una persona, ellas ya se lo han tirado y lo han dejado.
Que mientras tú decides, llegar, enrollarte con uno y fuera, ellas te están diciendo puta.
Que mientras que tú has decidido que te vistes como te salga del real coño ellas cambian sus gustos por seguir la moda.
Que mientras tú estás disfrutando de un buen libro ellas están viendo hombres y mujeres y homo neanderthalis.
Que mientras que tú has decidido escuchar a alguien que no piensa igual, ellas ya están gritando para callarle.
Que mientras que ellas van susurrando la nacionalidad extranjera de una persona, tú lo comentas en alto haciéndola sentir orgullosa.
Que mientras tú estas llorando delante del telediario pensando en qué demonios estamos haciendo con el mundo ellas se están riendo de que la Esteban ha dicho no sé qué pulmonía.
Que mientras tú te comes el coco pensando en como ayudar al mundo y cómo cambiar aunque sea un poco de las injusticias ellas están pensando qué reloj o que gafas de sol se van a comprar mañana.
Que mientras tú estás discutiendo sobre política ellas discuten sobre quién está más bueno en algún programita de esos.
Que mientras que tú estás babeando porque alguien es lo mejor que te has podido echar a la cara, ellas te dicen que prefieren al sin cerebro y con músculos.
Que mientras que tú ves belleza en la sencillez, ellas no dejan de recargar y recargar.
Que mientras que a tí te da igual que digan sobre tí, ellas viven cambiándose a sí mismas para encajar.
Que mientras que tú estás en el instituto para estudiar, ellas están porque no conocen otra cosa en su vida.
Que mientras que tú intentas, por mucho que te cueste, librarte de las ideas preconcebidas; ellas se agarran a los prejuicios.
Que mientras que tú aprendes poco a poco a tolerar, ellas automáticamente marginan.
Que mientras que ellas te están diciendo friki, tú estás eligiendo un Pokémon para fulminarlas.
Que mientras que ellas son amigas porque Dios las cría y ellas se juntan. Tú tienes amigas porque te entiendes con ellas.
Que mientras ellas te miran raro porque bebes cerveza a morro, ellas se planchan el pelo día sí, día también.
Que mientras ellas se escandalizan porque fumas, tú les echas el humo en su ya mentado pelo recien planchado. Para que se lo vuelvan a planchar, ala!
Que mientras ellas son ''tías'' y entran dentro de los tópicos y generalidades. Tú no eres una tía normal.
Que mientras que ellas dicen blanco, tú no dices negro, dices gris.
Que mientras que ellas escuchan algo, tu escuchas todo.
Que mientras ellas le ponen una -s al final de verbos en segunda persona que no la llevan, tú les vas corrigiendo que los imperativos son con -d y no con -r.
Que mientras que tú ves todo esto lógico, ellas te ven como una amenaza.
Que mientras tú vas por la vida tarareando música clásica, ellas van tarareando Fondo Flamenco.
Que mientras tú has decidido por una vez conocer a una persona, ellas ya se lo han tirado y lo han dejado.
Que mientras tú decides, llegar, enrollarte con uno y fuera, ellas te están diciendo puta.
Que mientras que tú has decidido que te vistes como te salga del real coño ellas cambian sus gustos por seguir la moda.
Que mientras tú estás disfrutando de un buen libro ellas están viendo hombres y mujeres y homo neanderthalis.
Que mientras que tú has decidido escuchar a alguien que no piensa igual, ellas ya están gritando para callarle.
Que mientras que ellas van susurrando la nacionalidad extranjera de una persona, tú lo comentas en alto haciéndola sentir orgullosa.
Que mientras tú estas llorando delante del telediario pensando en qué demonios estamos haciendo con el mundo ellas se están riendo de que la Esteban ha dicho no sé qué pulmonía.
Que mientras tú te comes el coco pensando en como ayudar al mundo y cómo cambiar aunque sea un poco de las injusticias ellas están pensando qué reloj o que gafas de sol se van a comprar mañana.
Que mientras tú estás discutiendo sobre política ellas discuten sobre quién está más bueno en algún programita de esos.
Que mientras que tú estás babeando porque alguien es lo mejor que te has podido echar a la cara, ellas te dicen que prefieren al sin cerebro y con músculos.
Que mientras que tú ves belleza en la sencillez, ellas no dejan de recargar y recargar.
Que mientras que a tí te da igual que digan sobre tí, ellas viven cambiándose a sí mismas para encajar.
Que mientras que tú estás en el instituto para estudiar, ellas están porque no conocen otra cosa en su vida.
Que mientras que tú intentas, por mucho que te cueste, librarte de las ideas preconcebidas; ellas se agarran a los prejuicios.
Que mientras que tú aprendes poco a poco a tolerar, ellas automáticamente marginan.
Que mientras que ellas te están diciendo friki, tú estás eligiendo un Pokémon para fulminarlas.
Que mientras que ellas son amigas porque Dios las cría y ellas se juntan. Tú tienes amigas porque te entiendes con ellas.
Que mientras ellas te miran raro porque bebes cerveza a morro, ellas se planchan el pelo día sí, día también.
Que mientras ellas se escandalizan porque fumas, tú les echas el humo en su ya mentado pelo recien planchado. Para que se lo vuelvan a planchar, ala!
Que mientras ellas son ''tías'' y entran dentro de los tópicos y generalidades. Tú no eres una tía normal.
Quien ha colgado el mar de tus pestañas.
No paran de poner su maldita canción allí por donde paso, no dejan de felicitarme lo bien que salió y lo bien que lo hizo.
Me agobio, me dan ganas de llorar; esto es muy injusto.
Él es muy injusto.
No paro de oír su voz, de escucharle hablar en mi cabeza.
Intento imaginar que puede estar ocurriéndole por dentro y no lo sé.
Intento imaginar por qué y no lo sé.
Intento ver la solución; el resquicio, la trampa, el cartón.
Pero no hay.
No dejo de intentar comprender, ponerme en su lugar. Pero no puedo, yo jamás lo habría hecho como él. Y sin embargo así lo hace y no sé porqué demonios.
Me harto de esperar y me digo que ''pasando'' pero no dejo de comprobar si hay algún ademán por saber de mí.
No lo hay, el tiempo se agota pero no sé hacia donde me lleva.
De alguna manera tiene esto que acabar, pero ni veo el final ni se me ocurre uno que me haga feliz.
Intento decirme que tengo que olvidar pero llevaba tanto tiempo sin una ilusión que esta la cogí con ganas y eso es peligroso...
Miento, si que se me ocurre; pero sé que ese es exactamente el que primero deba descartar.
Luego veo a otro, ¡menudo otro! Uno que me mira y enciende todas mis terminaciones nerviosas, uno que me hace pensar las ordinarieces más jodidamente verdes que os podáis imaginar, pero ni eso; ni eso. Ni eso puede competir con su sonrisa y con su voz.
Con su manera de ser un imposible y un deber todo a la vez.
sábado, 10 de marzo de 2012
2.06.2011 Lluvia de verano, Silvia, lluvia de verano.
Hoy es día 2 de Junio y está lloviendo.
No me lo puedo creer, el verano se está retrasando y el barco gris plomizo de las nubes no leva anclas.
Yo sé que, tras él, está el sol; brillando tan fuerte que hasta él tiene que usar gafas de cristales oscuros pero, por alguna razón que ignoro, no deshace la maraña de pelos de gato gris que cubre el cielo.
Yo creo que se aburre, se aburre de brillar siempre al mismo tiempo, siempre en la misma época.
Incluso podría sospechar, que ha sido él quien ha llamado a las nubes, en un complot meteorológico en contra de las fechas establecidas para las estaciones.
Qué revolucionario.
Pues, como no aparezca pronto, voy a cruzar el muro de nubes y voy a hablar seriamente con él.
¿¡Qué cachondeo es este?!
No me lo puedo creer, el verano se está retrasando y el barco gris plomizo de las nubes no leva anclas.
Yo sé que, tras él, está el sol; brillando tan fuerte que hasta él tiene que usar gafas de cristales oscuros pero, por alguna razón que ignoro, no deshace la maraña de pelos de gato gris que cubre el cielo.
Yo creo que se aburre, se aburre de brillar siempre al mismo tiempo, siempre en la misma época.
Incluso podría sospechar, que ha sido él quien ha llamado a las nubes, en un complot meteorológico en contra de las fechas establecidas para las estaciones.
Qué revolucionario.
Pues, como no aparezca pronto, voy a cruzar el muro de nubes y voy a hablar seriamente con él.
¿¡Qué cachondeo es este?!
1.04.2011
¿Dónde está la luna?
Que hoy no la encuentro
y su telón azabache
se queda manchado de estrellas.
(Una resbala como gota
y se pierde en el horizonte)
¿Dónde está luna?
Que la ando buscando,
mas foco luminoso
no arribo a encontrar.
(No hay espejo en esta noche
donde me pueda mirar)
¿Dónde está la luna?
¿Quién se la ha llevado?
¿Dónde la pusieron?
¿Dónde la escondieron?
(Nadie responde y
amanece sin que ella esté)
Ya que llega el alba
le pregunto al sol:
¿dónde está la luna?
Pero me contesta
que él nunca la ve.
Y paso la tarde
frustrada, esperando.
¿Dónde se habrá ido?
¿Dónde y por qué?
Y al caer la noche
oteo con nerviosismo,
y una fina pluma blanca,
se ve allá a lo lejos.
Me sonrío y pienso
¡vaya torpe soy!
La torpe que espera
ver la luna nueva.
¿Dónde está la luna?
Nadie la robó.
Se vistió de largo
con su traje negro,
con su traje nuevo.
Que hoy no la encuentro
y su telón azabache
se queda manchado de estrellas.
(Una resbala como gota
y se pierde en el horizonte)
¿Dónde está luna?
Que la ando buscando,
mas foco luminoso
no arribo a encontrar.
(No hay espejo en esta noche
donde me pueda mirar)
¿Dónde está la luna?
¿Quién se la ha llevado?
¿Dónde la pusieron?
¿Dónde la escondieron?
(Nadie responde y
amanece sin que ella esté)
Ya que llega el alba
le pregunto al sol:
¿dónde está la luna?
Pero me contesta
que él nunca la ve.
Y paso la tarde
frustrada, esperando.
¿Dónde se habrá ido?
¿Dónde y por qué?
Y al caer la noche
oteo con nerviosismo,
y una fina pluma blanca,
se ve allá a lo lejos.
Me sonrío y pienso
¡vaya torpe soy!
La torpe que espera
ver la luna nueva.
¿Dónde está la luna?
Nadie la robó.
Se vistió de largo
con su traje negro,
con su traje nuevo.
10.03.11.Jueves. Lluvia. (Hace exactamente un año)
Hoy... hoy ha goteado. El agua se ha escapado de los nubarrones y ha chorreado por la cúpula del cielo, ha barrido las paredes de las casas, lamido las ventanas y resbalado por el pelo.
En realidad, llover, no ha llovido.
Ha sido más bien un intento, un amago, un susurro del grito.
Ha marraneado toda las ciudad y ha calado en cientos de huesos; y todo eso lo ha hecho siendo "nada".
Puede no entenderse, pero me ha recordado a él.
Él, que me dejó también helada, él, que también me estropeó y lo hizo sin ser nada.
Habiéndo sido lo más leve, hirió de esta manera.
Y entonces a una la da por pensar que habría pasado si hubiera sido "todo".
Pero eso no lo sabemos, ni quiero saberlo.
En realidad, llover, no ha llovido.
Ha sido más bien un intento, un amago, un susurro del grito.
Ha marraneado toda las ciudad y ha calado en cientos de huesos; y todo eso lo ha hecho siendo "nada".
Puede no entenderse, pero me ha recordado a él.
Él, que me dejó también helada, él, que también me estropeó y lo hizo sin ser nada.
Habiéndo sido lo más leve, hirió de esta manera.
Y entonces a una la da por pensar que habría pasado si hubiera sido "todo".
Pero eso no lo sabemos, ni quiero saberlo.
viernes, 9 de marzo de 2012
Para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy, y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo me transporte mecido hasta el siguiente
Ya ves, que en realidad, no pido mucho.
No te pido mucho.
Te pido una sonrisa antes de dormir, y el cigarro de después.
Te pido que me hagas mecerme en la marea de la incertidumbre y que permitas que me deje llevar por la locura.
Te pido que me digas palabras que no me emborrachen pero que me alegren el día.
Te pido que cuentes todos mis lunares que vuelvas a contarlos cada vez que te sientas perdido.
Te pido que estés a mi lado en el momento en que todo cambie para que pueda apoyarme en ti cuando todo se hunda.
Te pido que contigo el tiempo no pase, que se posen las dudas y se disuelvan en besos y alcohol.
Te pido que me conozcas, que me conozcas hasta donde ni yo me conozco, que intentes hacerme mejor.
Te pido que no me cambies.
Te pido que superes los obstáculos que te pondrán mi genio y mis dudas.
Te pido que grites, que grites conmigo lo que sientes; que cantes, que cantes al aire, conmigo y te liberes de todo aquello que te frena, que se te salga el alma por la boca y vuele con la mía, parásitas del viento.
Te pido que lamas mis cicatrices y me acurruques en tu hombro y que bebas mis lágrimas a base de caricias en las mejillas.
Te pido que te hundas en mi pelo, que me dejes protegerte aún siendo yo más frágil, que me dejes ser tu armadura y que cuando el tiempo me oxide, sigas vistiéndote de mí, caballero de triste figura; y combatir juntos las penurias de esta vida.
Que la ola que surge del último suspiro de un segundo nos transporte mecidos hasta el siguiente, juntos.
No te pido mucho.
Te pido una sonrisa antes de dormir, y el cigarro de después.
Te pido que me hagas mecerme en la marea de la incertidumbre y que permitas que me deje llevar por la locura.
Te pido que me digas palabras que no me emborrachen pero que me alegren el día.
Te pido que cuentes todos mis lunares que vuelvas a contarlos cada vez que te sientas perdido.
Te pido que estés a mi lado en el momento en que todo cambie para que pueda apoyarme en ti cuando todo se hunda.
Te pido que contigo el tiempo no pase, que se posen las dudas y se disuelvan en besos y alcohol.
Te pido que me conozcas, que me conozcas hasta donde ni yo me conozco, que intentes hacerme mejor.
Te pido que no me cambies.
Te pido que superes los obstáculos que te pondrán mi genio y mis dudas.
Te pido que grites, que grites conmigo lo que sientes; que cantes, que cantes al aire, conmigo y te liberes de todo aquello que te frena, que se te salga el alma por la boca y vuele con la mía, parásitas del viento.
Te pido que lamas mis cicatrices y me acurruques en tu hombro y que bebas mis lágrimas a base de caricias en las mejillas.
Te pido que te hundas en mi pelo, que me dejes protegerte aún siendo yo más frágil, que me dejes ser tu armadura y que cuando el tiempo me oxide, sigas vistiéndote de mí, caballero de triste figura; y combatir juntos las penurias de esta vida.
Que la ola que surge del último suspiro de un segundo nos transporte mecidos hasta el siguiente, juntos.
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