Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Tomarme de la cintura con los brazos. Frente contra frente en duelo al más cabezota. Un beso detrás de la oreja, una mano sobre otra mano. Esa palmadita en el culo, ese empujón en el pecho.
Quiero cogerte de la mano hasta que te gangrene los dedos.
Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Corregir las patadas que el des al diccionario de inglés intentado decirme cosas bonitas. Pelearme contigo cuando rompes el romanticismo. Seguir deseando ese beso que me calle cuando soy una repelente.
Quiero abrazarte hasta clavarme tus costillas.
Porque eso es el amor, y tú lo sabes.
Cuando ya no quieres nada más, solo eso, solo a él. Solo a ti.
Cuando ardes por dentro, la rabia, el dolor y la impaciencia se confunden con la dulzura, la felicidad y la determinación.
Es algo que te carcome por dentro. Te conviertes en eso mismo. Ya ni siquiera es por él, es por ti.
Ya ni siquiera piensas en guardarle felicidad; simplemente, ¿por qué querrías estar con otro?
¿Para qué? ¿De qué me sirven otros labios, otros brazos, otro hombro?
De nada, porque eso es todo sin ti.
Porque eso es el amor y quizá tú no lo sabes.
Quizá tú no lo sientes, quizá tú no lo entiendes.
Yo te enseñaré qué es; y lo haré hundiendo la cara en tu clavícula, aunque te corte la yugular con la nariz.-

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