Sí, llena de incongruencias, esa soy yo.
Bipolar.
Bizarra.
Ahora una zorra, ahora una princesa.
Ahora una señorita de palacio, ahora una de esquina.
A veces una niña, a veces una ajada anciana.
Loca, cuerda, arriba, abajo, norte y sur, extrema y centrada, solsticio y equinoccio, luna, sol, primavera y nieve, hielo y lava, deseo y razón, morriña, olvido.
Soy fiera como una pantera y suave como el algodón.
Inquebrantablemente frágil. La torre más alta y la favela más pobre.
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