Yo, tengo un novio.
Tengo un novio, y no lo tengo.
Es un novio muy especial, porque justo ahora, en el momento en que tú, lector, y yo nos encontramos, no es mi novio; ni estamos enamorados, ni nos debemos fidelidad. Porque en esta realidad, no somos novios.
Es mi novio en una realidad alternativa. En la realidad alternativa estamos juntos; pero juntos, de juntos. De una pareja de verdad. Pero eso es en la realidad alternativa.
Mientras tanto, y debatiéndonos entre dos realidades, permanecemos llamandonos ''cariño'' y ''gordito'' y diciéndonos ''te quiero'' un poco temblando.
Porque la realidad alternativa y la realidad se encuentran a 1.000 km de distancia una de otra.
Cuando esa distancia se acorta y una realidad entra en otra, sucede. Aparece una nueva realidad, mucho más brillante y nítida. Mucho más hermosa. Y en esa realidad. Él y yo estamos tan cerca... Le puedo besar, le puedo morder, me puede tocar. Y dejo de ser una imagen pixelada en la pantalla del ordenador.
Así que, tengo novio,
Un novio en una realidad alternativa.
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