Es increíble… es maravillosa, la atracción que ejerce sobre nosotros todo lo que está prohibido, que no podernos tener, esas cosas que no está bien hacerlas.
Nos atraen, nos incitan, nos exhortan con ese halo de frenética rebeldía que las recubre.
Y es que el hombre desea portarse mal. Porque le parece divertido y emocionante.
Luego vienen las consecuencias. Y lo peor es que el ser humano es tan promiscuo y transgresor que no se arrepiente. Por muy duras que sean éstas…
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