martes, 28 de febrero de 2012

Y pensar que lo escribí con doce años...


Grité fuera de mí:
¿Por qué no besáis y amàis?
¿Por qué la vida es injusta,
y vosotros lo toleráis?
Con mis dedos cogí los estados,
los hice una sola nación,
los hice a todos hermanos,
y les enseñé el amor.
!Ésto es lo que hacía falta,
ésto y nada más!
Exclamé al ver complacida,
que el mundo empezó a funcionar.
Sonreí henchida y radiante,
mas me ensombrecí al recordar,
que todo era un sueño,
que nada era verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario